lunes, 4 de julio de 2016

PROBLEMAS QUE PRESENTANLA LITERATURA INFANTIL EN EL AREA DE ESCUCHAR-HABLAR, EN EL PREESCOLAR
AUTORA: KENDERLIN SALAZAR
           
            El problema de la literatura infantil con respecto al escuchar – hablar se Nos parece importante revalorizar las situaciones  espontáneas en las que los niños hablan y escuchan. Esas situaciones son producto de interacciones sociales y por lo tanto merecen tener presencia en la vida de la sala. Durante estas situaciones espontáneas el docente tiene un rol muy importante: estimular los intercambios orales entre los niños y  escuchar  lo que los niños dicen. 

            De este modo, la importancia de valorizar el hablar y escuchar como verdaderas prácticas sociales en el marco de las situaciones habituales que se desarrollan en la sala. En la vida cotidiana los momentos en los que los chicos comparten con su familia, amigos, hermanos, están presentes las conversaciones espontáneas. Por eso, tal como sucede en la vida social, es propicio favorecer en el jardín los intercambios orales durante distintos momentos como: la merienda, los juegos en la sala o en el patio.
Así como, Participar hablando frente al grupo total y a la maestra muestren interés en ser escuchados por sus compañeros más cercanos en el transcurso de actividades en grupos menos numerosos.  Consideramos que si se promueve el habla y la escucha de los niños en situaciones espontáneas, ellos podrán tener la palabra y expresar así sus ideas. Esta posibilidad de interactuar oralmente con el maestro y fundamentalmente con sus pares facilita la resolución de problemas que ayudan a construir el conocimiento.
A su vez las situaciones espontáneas en las que resulta necesario hablar y escuchar son una fuente privilegiada de información para el docente acerca de cómo hablan, cómo escuchan, cómo organizan sus discursos los chicos, cómo y quiénes participan en esos intercambios. Escuchar las conversaciones espontáneas de los niños brinda al maestro una rica fuente de información sobre las posibilidades lingüísticas de los pequeños. Indagando en bibliografía específica, hallamos referencias a situaciones semejantes en varios autores.
Según, Cazden habla de tiempo compartido y lo define como el primer intercambio oral de la jornada escolar. Parte de preguntas del tipo “¿Quién tiene esta mañana algo que contarnos?” como invitación a los niños a que narren una experiencia personal de su vida extraescolar. Señala   que este momento “…es interesante como contexto para producir relatos de experiencias personales, quizás el texto más universal
Por todo lo expuesto  se puede decir  que realizando diferentes actividades lúdicas y conversaciones  de tipo personal con los niños en el preescolar se logra que ellos interactúen en su  la vida social, compartan afectos,  intereses e intervengan si es necesario y oportuno, para que hagan más  comunicable sus relatos que los ayuden a escuchar y hablar.
Marco referencial:

CAZDEN, Courtney B.  (1991): El discurso en el aula. El lenguaje de la enseñanza y del aprendizaje. Madrid. Paidós.