PROBLEMAS QUE PRESENTANLA LITERATURA
INFANTIL EN EL AREA DE ESCUCHAR-HABLAR, EN EL PREESCOLAR
AUTORA: KENDERLIN SALAZAR
El problema de la literatura
infantil con respecto al escuchar – hablar se Nos parece importante
revalorizar las situaciones espontáneas
en las que los niños hablan y escuchan. Esas situaciones son producto de
interacciones sociales y por lo tanto merecen tener presencia en la vida de la
sala. Durante estas situaciones espontáneas el docente tiene un rol muy
importante: estimular los intercambios orales entre los niños y escuchar
lo que los niños dicen.
De
este modo, la importancia de valorizar el hablar y escuchar como
verdaderas prácticas sociales en el marco de las situaciones habituales que se
desarrollan en la sala. En la vida cotidiana los momentos en los que los chicos
comparten con su familia, amigos, hermanos, están presentes las conversaciones
espontáneas. Por eso, tal como sucede en la vida social, es propicio favorecer
en el jardín los intercambios orales durante distintos momentos como: la
merienda, los juegos en la sala o en el patio.
Así
como, Participar hablando frente al grupo total y a la maestra muestren interés
en ser escuchados por sus compañeros más cercanos en el transcurso de
actividades en grupos menos numerosos. Consideramos
que si se promueve el habla y la escucha de los niños en situaciones
espontáneas, ellos podrán tener la palabra y expresar así sus ideas. Esta
posibilidad de interactuar oralmente con el maestro y fundamentalmente con sus
pares facilita la resolución de problemas que ayudan a construir el
conocimiento.
A
su vez las situaciones espontáneas en las que resulta necesario hablar y
escuchar son una fuente privilegiada de información para el docente acerca de
cómo hablan, cómo escuchan, cómo organizan sus discursos los chicos, cómo y
quiénes participan en esos intercambios. Escuchar las conversaciones
espontáneas de los niños brinda al maestro una rica fuente de información sobre
las posibilidades lingüísticas de los pequeños. Indagando en bibliografía
específica, hallamos referencias a situaciones semejantes en varios autores.
Según,
Cazden habla de tiempo compartido y
lo define como el primer intercambio oral de la jornada escolar. Parte de
preguntas del tipo “¿Quién tiene esta mañana algo que contarnos?” como
invitación a los niños a que narren una experiencia personal de su vida
extraescolar. Señala que este momento
“…es interesante como contexto para producir relatos de experiencias
personales, quizás el texto más universal
Por
todo lo expuesto se puede decir que realizando diferentes actividades lúdicas
y conversaciones de tipo personal con
los niños en el preescolar se logra que ellos interactúen en su la vida social, compartan afectos, intereses e intervengan si es necesario y
oportuno, para que hagan más comunicable
sus relatos que los ayuden a escuchar y hablar.
Marco
referencial:
CAZDEN, Courtney B. (1991):
El discurso en el aula. El lenguaje
de la enseñanza y del aprendizaje. Madrid. Paidós.